Estaba harto del casero y sus estrictas normas. Su papel de policía del régimen inspeccionaba la cocina cada dos días a la caza de un "pero" con el que continuar intimidando.
La última había sido la de tirar los vidrios al contenedor, de vaciar el cubo común de la residencia vamos. Mis compañeros y yo comentábamos, y con motivo, como el perenne rapapolvo únicamente caía en sus "amados" españoles. El cubo mientras tanto continuaba rebosando botellas medio vacías de cerveza, salsas y otros aditivos en viscoso estado, amenazante cada vez que entrabamos en la cocina avisándonos de que la represalia llegaría tras el primer bocado, puntual.
Continuando con los quehaceres de la vida solitaria una vez llegado a "casa" me preparo para salir a la lavandería. Unos veinte minutos más tarde salgo dirección a la lavandería totalmente equipado con mi: i-pod, libro de Mi mundo (muy recomendable de Juan José Millás), la ropa sucia en la bolsa azul-gualda de tela de Ikea, detergente y demás. Cruzando la calle veo un hombre en los contenedores, repitiendo nuestra acción ecológica de unos minutos antes, unos 50 años a juzgar por sus canas, sin prestar demasiada atención sigo con mi música. Unos metros después me freno en seco asaltado por la realidad que mis ojos ciegos no supieron ver al primer golpe de vista. Esa mano, aun dentro del orificio del contenedor no tiraba una botella, y en su otra mano por unas monedas y con suerte una cena o un cartón de vino que haga llevar mejor el peso de la vida, una bolsa de supermercado.
Sigo caminando sintiéndome estúpido, injusto, pero sobretodo desagradecido hasta el extremo...todo por unos vidrios.
Espero que estos días de reencuentro y reflexión todos apreciemos un poco más lo que tenemos, y que sepamos ver eso que nuestros ojos prácticamente todos los días, no quieren ver.
Feliz Semana Santa Fe@s!
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2 comentarios:
ha arribat un moment que pensava que havies penjat un escrit de fa uns mesos... i jo... ein?
De nou m'he sorprés molt gratament pel final d'aquesta historia... tens molta raò, moltes voltes no volem vore el que la nostra vida ens ensenya perque són coses que no peguen en la nostra vida prou perfecta.
Ara bé, no podem girar la cara o tancar els ulls tots els díes davant aquesta realitat. EL primer pas és ser conscients de que açò existeix, i més hui en dia.
Aquesta pascua serà molt real per a molta gent...
Cada volta que llig una reflexió d'aquestes, me sentisc molt orgullosa de tenir uns amics tant simplement humans.
Congratulations!
Moltes gracies Sandra! De fet esta historia va ser 100% real, y tenie escrita desde fa uns mesos, poder compartirlo en vatros també em fa sentir orgullós!
Pascua penitenciaria a la vista..
Ens veiem!
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