Hace unas tres horas que he llegado de Belfast, capital de Irlanda del Norte, y vuelvo a casa con una pregunta: ¿Por qué siguen ahí esas pinturas?
North Ireland es uno de los cuatro reinos que forman la corona británica, formado por seis countys de la provincia irlandesa del Ulster.
Como ya sabéis el último siglo ha sido más que movidito por allí y eso se nota. Protestantes, un 52% de habitantes, y católicos, un 44%, lucharon durante más de 60 años por seguir perteneciendo a la

patria madre o confirmar su independencia junto a la isla de Irlanda. Unionistas y independientes, en los que fueron más que comunes los grupos armados, pelearon en las calles de Belfast causando más de 1.300 muertos y una imagen internacional más que preocupante encabezada por un "protegedor" muro. Sobre unos 12 años atrás, la violencia cesó en las calles de la capital del Ulster pero las huellas de conflict
o aún siguen ahí en forma de pintadas. Pero, ¿Por qué siguen ahí? ¿Por qué no han derribado aún su muro? Símbolo del fracaso en la convivencia del ser humano y para mi motivo de vergüenza nacional. ¿Por qué aún es un tabú hablar de política en la zona?
Berlín derribó su muro por completo dejando algún pedazo para la historia (o para el turismo), creo recordar, pero Belfast sigue teniendo paredes de hormigón armado entre sus calles, con el consentimiento y el agrado de sus vecinos. Parece que Europa no esté tan lejos de Palestina, en ocasiones. Aunque a veces el ser humano no tenga memoria hay otras en la que ésta dura toda la vida. En Belfast aún no han olvidado, aún huele a pólvora en la calle. Se nota. Me hacía reflexionar la otra noche mi compañero de piso Zdenek cuando me comentaba su, todavía, nula simpatía hacia los alemanes. No debe ser fácil que un pue
blo como la República Checa, así como muchos otros, olvide torturas, vejaciones y miedos, sobre todo, miedos. Aunque los medios y los intereses económicos digan que sesenta años es suficiente para que el recuerdo tenga tiempo de esfumarse. "Mi padre siempre me dice que nunca debo fiarme de un alemán", dos generaciones, a veces, no son suficientes, por suerte, en otras sí. Zdenek venía de que Bernhard, un chico de Kaiserslauten, le ayudara con sus deberes. La historia, la experiencia y la memoria nos deben hacer crecer y, sobre todo, mejorar. Apliquemonos el cuento también los españoles. Bueno, cualquiera.Vuelvo al muro de Belfast. Como veis en las fotos, y podréis ver más si se lo pedís al señor Google, las pintadas siguen ahí llenas de alegorías al terrorismo, encapuchados y metralletas. Pero, ¿Por qué siguen ahí? El 90% de los murales que he visto incitan la violencia, una violencia contra sus vecinos del oeste o el este de la ciudad, unos católicos otros protestantes, unos partidarios de Irlanda otros de Inglaterra, pero al fin y al cavo vecinos. ¿Por qué siguen ahí? Lanzo tantas veces la pregunta porque desconozco la respuesta. He pensado mucho en esto durante todo el fin de semana y no sé que creer. Hablaba antes de la memoria, ¿Y si la razón de por qué siguen en pie fuese la memoria? Recuerdo por la vergüenza protagonizada por ellos mismo años atrás, herramienta para no volver a caer en errores del pasado, algo que contar como un error con consecuencias muy caras a los niños. No lo sé. Quizá el conflicto armado terminara pero el social continúe ahí disfrazado de incómoda naturalidad y convivencia y la gente siga queriendo ver sus ideales reflejados en las paredes de su barrio todas las mañanas, junto a ese muro que apoyan por su desconfianza hacia el "adversario". Supongo que un fin de semana no ha sido suficiente para poder responderme.

¿El ser humano elige lo que recuerda o el recuerdo lo elige a él? La memoria está enfrentada al olvido, pero ¿También al perdón? Memoria... memoria... muros y memoria... Interrogantes al fin. Sigo reflexionando sobre ello.
Regards friends!
1 comentario:
Entiendo que es primero la memoria la que nos escoge, cuando venimos a este mundo, en una ciudad o pueblo, en un continente u otro, con una familia u otra. Nos determina, estaba antes de todo-de "todo" tomando como punto de partida nuestra existencia- no la elegimos, nos elige.
Luego conforme pasa el tiempo, más tenemos a decir. A duras penas algunas veces, pero aun somos dueños de nuestros pasos. Elegimos. Y ahí es donde el ser humano parece quedarse a medias.
Al perdonar. Porque cuesta diablos. Por eso sigue "disfrazado" el conflicto, sin balas, pero con heridas abiertas. Sudáfrica estaba al borde de la guerra civil en 1995, el "black power" podría haber realizado una venganza histórica contra sus "adversarios" opresores. Pero no. Mandela concienció de que la paz y la convivencia era el camino, magnánima obra. Pero al igual que en Irlanda del Norte, donde se hicieron esfuerzos sobrehumanos en ambas partes-seguro- por acabar con la sangre, tampoco se ha rematado la faena. O simplemente no se puede. No se puede ahora y ya.Tiene que pasar tiempo,debe cicatrizar,porque como dices, el conflicto sigue ahí,en las calles.
Allí pintadas, aquí vallas electrificadas. Allí religión, aquí color de piel.
Por eso creo que si podemos romper la primera piedra , necesitamos tiempo -con voluntad, y de ahí tus dudas sobre porque siguen las pintadas imagino- para eliminar para siempre los muros.
No dejes de retratar Ireland, Davidin -sí me repatea bastante lo de manolillo y estaba contraatacando- un abrazo.
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