13 de julio de 2010

Conversación de banco

Hoy lo fácil sería hablar del mundial, del pulpo paul o de cualquier otra rabiosa actualidad. Evidentemente eso no va a ser así, algo más simple que el fútbol, el ser humanos.

Un banco de parque, unos buenos tertulianos, a poder ser con experiencia en esto de ser amigos y algo de líquido que de vez en cuando riegue los recuerdos. Parece una receta de show de TV a la hora de comer, lo sé. Pero puede llegar a convertirse en ese oasis que todo viajero necesita a mitad de camino. No lo sugiero, lo explico.

Allí andábamos en un banco de ese gran enclave que es la ciudad de Teruel conversando unos cuantos "parroquianos" feos sobre nuestras desventuras adolescentes, y no tanto, que sin darnos cuenta habían recreado para nosotros allí mismo, como si de un pase de cine privado se tratase, nuestra historia. Nuestro camino.

Ese camino que recorremos de vuelta a nuestras rutinas devorando, ya muchas veces, quilómetros de carreteras nacionales y comarcales un domingo tarde. Una canción sonando, la ventanilla a medio bajar, algún móvil que resuena a ecos de la noche anterior, a sonrisas buscadas o aventuras por vivir, tener la mirada perdida en el horizonte desde el asiento del copiloto. La vuelta. Pero aun gracias volvemos con la certeza. Con la certeza como diría Ismael de sabernos vivos, de haber sumado una más a nuestro zurrón. Ese que compartimos en los altos, cada vez más inaccesibles por desgracia.

Son ya algunas cosas las vividas, igual será que cumplo 23 años la semana que viene y me parece ya bastante, ninguno fue igual, en todos fuimos los mismos.

Porque siempre somos los mismos viajeros, los que se mueven y los que no, porque es el tiempo el que nos convierte en peregrinos. Peregrinos empujados a buscar su Santiago. Santiago plagado de obstáculos e islas en las que no naufragar. Piedras del camino que debemos recorrer -las que sortearemos y las que nos harán sangrar-.Una buena conversación siempre nos ha de aliviar, participando de esa condición peregrina que todos tenemos.

Recoger esos momentos en que disfrutamos paseando entre nostalgia y orgullo por lo vivido, asentando inconscientemente la esperanza de que se vuelvan a dar algún día. ¿Por qué no?. Recogerlo, y no dejar que se perdiera eso intentaban estas líneas.

3 comentarios:

sacra21 dijo...

"ninguno fue igual, en todos fuimos los mismos"

por esas cosas que no dependen de nosotros... y por las que sí, para que no perdamos nuestra esencia.

por todos los lugares a los que llegamos gracias a una conversación, lugares que de vez en cuando intentamos visitar con menos acierto, y comprobamos que todo sigue igual... solo que nuestros ojos lo ven distinto: "aquí ya estuve, somos 1 año mas viejos"

Melian dijo...

"conversaciones de banco", que palabras más insignificantes para algunos, y que resumen nuestro trayecto... papel, camino y vaso de vino (siempre la misma receta como bien decis y resultados cada dia mejores)

scaramouche dijo...

Este año no estuve en Teruel, fueron otros caminos, esos que como comentais , llevan ese "tufillo" a saberse vivo. Ya sea un banco, una birra en el bar, una toalla en la playa (sin chanclas claro) son grandes momentos para hacer repaso de tantas experiencias a nuestra espalda y de todos los caminos por recorrer.

PD:caminar sobre las piedras,aprendiendo a esquivarlas o al menos a saber caer...como los chinos jejeje.

Publicar un comentario