
Todos los amantes del buen futbol pudimos presenciar el que hoy por hoy es el duelo por excelencia en Europa,Barça-Chelsea,que se esta conviertiendo por todo lo que le rodea en algo mas que un simple encuentro deportivo.
Buena culpa de ello la tiene él, si ese que cualquier barcelonista que se precie recordara que siempre que tiene una camara delante le encanta crear polemica,hablamos del que hoy por hoy sea el hombre que mas odios despierte en toda Cataluña..Mou.
Por ello DDF(Miguel Gutierrez) le dedica esta semana un articulo que no tiene desperdicio sobre ese para algunos gran tecnico y para otros solo un marrullero.
“Tipo poco recomendable”, “enemigo público número uno”, “impresentable”, “actor de tres al cuarto”… Son sólo algunas de las expresiones con las que la prensa barcelonista se despacha hoy contra José Mourinho. No faltan apelativos demoníacos, como “nuevo Anticristo azulgrana”, “el 666 del barcelonismo”, “Satanás en persona”. Pocas veces el verbo satanizar puede emplearse con tanta propiedad. De él dicen también que “aprendió modales viendo El Planeta de los Simios“, que “no puede ser tan mala persona como parece” y que “jamás ha aceptado que el campeón de Europa sea el Barça”. Hasta le han dibujado con cuerpo y pico de buitre.
Fanatismos al margen, cualquiera puede coincidir con otros adjetivos que aparecen hoy en Sport y Mundo Deportivo, a saber: “arrogante”, “chulesco”, “prepotente”, “petulante” o “maleducado”. Mourinho es todo eso y mucho más. Mourinho es provocador, victimista, astuto, mentiroso, inteligente, borde. Mourinho es Nicolás Maquiavelo cinco siglos después: el fin (la victoria) por encima de los medios, la razón de Estado (el Chelsea) sobre cualquier otra de carácter moral.
Desde su llegada a Londres, Mourinho ha generado polémicas de diverso voltaje con Alex Ferguson, Rafa Benítez o Arsène Wenger. “No tengo nada contra Sir Alex lo que sea”, dijo tras un partido contra el Manchester. De Wenger dijo que es “un voyeur”: “Le gusta mirar a otros. Hay gente que, cuando está en casa, tiene un gran telescopio para mirar a otras familias. Él habla, habla y habla sobre el Chelsea”. Con Benítez tuvo un nuevo cruce tras la victoria de su equipo en la Carling Cup de 2005, que aprovechó para mandar callar a la afición de los reds. Y hace sólo unas semanas, acusó al jugador del Reading Stephen Hunt de haber lesionado adrede a Petr Cech.
Pero sus episodios más sonados, concebidos casi como una saga, son sus enfrentamientos contra el FC Barcelona, club para el que trabajó durante cuatro temporadas. En el origen de la enemistad, el despecho del portugués, convencido de que fue infravalorado en el Camp Nou. Llegó en 1996 como ayudante de Bobby Robson (no como traductor, como se apunta con frecuencia, aunque también ejerciera esa labor), con quien ya había trabajado en el Sporting de Portugal, y continuó en la primera etapa de Louis Van Gaal. Se marchó sin pena ni gloria, y el Benfica le dio una oportunidad como primer técnico. De ahí saltó al Oporto, con el que lo ganó todo, y de allí al Chelsea. Arollador y meteórico.
En las tres últimas temporadas (dos años naturales), los londineneses se han visto las caras con el Barça en seis ocasiones. En cada una de ellas, Mourinho ha ido alimentando una espiral de polémica cuyo último capítulo hemos presenciado esta semana. ¿Deparará el bombo nuevas entregas?
Partido 1
Eliminatoria de octavos de final de Copa de Europa. Mourinho, último campeón del torneo aún en el Oporto, regresa a Barcelona muy crecido. Sentencia que no tiene nada que demostrar: “En cien años el Barça ha ganado una Copa de Europa; yo, en tres años de entrenador, he ganado una”. “Como jugador, Rijkaard hizo cosas fantásticas y ganó mucho y yo nada. Pero como entrenador yo he ganado muchos títulos, y él cero”. Fabián Ortiz, redactor de As, le pregunta si cuando era ayudante de Robson imaginaba que llegaría tan lejos: “La gente progresa y evoluciona. Tú estás donde estabas hace diez años”. En el partido, Drogba es expulsado. A la conclusión (2-1), el portugués acusa a Frank Rijkaard de acudir en el descanso al vestuario del colegiado, el sueco Anders Frisk, para presionarle. El árbitro dejó el arbitraje poco después tras recibir amenazas de muerte.
Partido 2
“Algo me dice que en Londres el árbitro será Collina, el mejor del mundo”, dijo Mourinho tras el partido de ida. “El árbitro perfecto, con personalidad y competencia”. En la vuelta, el Chelsea elimina al Barça (4-2) con un gol de Terry en el que el árbitro italiano no pita una clara falta del atacante. Mou busca a los aficionados del Barça entre la grada de Stamford Bridge y les lanza un beso. El grupo parlamentario de CiU pregunta al Gobierno si va a presentar alguna queja ante la UEFA por “los gritos obscenos y provocadores” del entrenador del Chelsea.
Partido 3
De nuevo, eliminatoria de octavos de final de la Champions. Del Horno es expulsado tras chocar violentamente contra Messi. El argentino rueda por el césped como un ovillo. Gana el Barça (1-2), y Mourinho acusa al argentino de hacer teatro.
Partido 4
Mourinho es insultado y escupido a su llegada a Barcelona. En el diario Sport incluso revelan en portada su número de habitación (aunque luego ven que se han equivocado y piden respeto para él). El partido acaba con empate (1-1) y el Barça elimina al Chelsea. El Camp Nou despide al portugués coreando “Mourinho, vete al teatro”.
Partido 5
El enfrentamiento, esta vez, tiene lugar en la liguilla de la competición. Para el caso es lo mismo. “Espero empezar con once y acabar con once” es la primera bravata. El Chelsea se impone con justicia (1-0).
Partido 6
“Sé cuántos penaltis a favor le han pitado en casa y cuántas veces han jugado ante un equipo con diez jugadores. ¿Teatro? Preguntadle a Eidur (Gudjohnsen)”, responde Mou antes del partido cuando los periodistas le preguntan por sus palabras de la temporada anterior. El Chelsea empata (2-2) en el descuento y él lo celebra de rodillas sobre el césped, gritando como un poseso. Frank Rijkaard, descontento con el arbitraje, recrimina al colegiado visiblemente en el centro del campo. “No es fácil para un árbitro hacer su trabajo cuando los jugadores se están tirando constantemente. “Creo que Frank Rijkaard es un entrenador afortunado, porque sus estrellas están protegidas un partido tras otro”, tercia Mourinho, que se marcha de la sala de prensa sin atender las preguntas de los periodistas españoles.
Personalmente, un tipo muy inteligente que trata de sacar ventaja de todo con el unico objetivo de ganar.
Ahi van sus dos ultimas perlas:
Dejanos tus comentarios
1 comentario:
todo lo que sea metersecon el barça esbueno.a consseguido ser mas odiado que el madrid en barcelona
Publicar un comentario